Familia Walker Guáqueta

sábado, julio 24, 2004

Paseo a Pebbles... Caracoles de Colores, Sandals te roba hasta tus sandals, Tractomula

Después de 3 satisfactorias y fatigantes semanas con mis alumnos del "Summer CyberCamp", nos invitaron a algunas personas del CARE Centre a un hotel llamado Pebbles. Very nice... Todo incluido, aunque solamente pudimos estar durante una tarde. (Aunque esto era sólo para empleados, Adriana y Christopher fueron al paseo también)

Algunos momentos muy interesantes del paseo...

- Caracoles de Colores: los originales... ver foto más adelante

- Sandals: Hace tiempos que no veíamos esto, y nos impactó observar aquí lo que es una práctica común en Colombia, y seguramente en muchos otros sitios: los Desalojos. En la carretera, a lado y lado de un hotel de la cadena Sandals vimos las familiares escenas de dolor... policías a la expectativa con sus ametralladoras por si acaso a alguno de los pobres tiene una pataleta... familias mirando con tristeza, rabia y desesperanza los corotos que quedaron después de que el bulldozer arrasara con sus casas... personas "solidarias" ayudando a destruir con martillo lo que la aplanadora dejó atrás... la maraña de láminas de zinc, madera, cartón y alambre de púas que en sus buenos tiempos fueron remedos de casas... los asientos de mimbre, las canastas de cerveza, el televisor, la mesedora... lo único que les queda y con lo que tienen que empezar otra vez, gracias a que Sandals necesitaba comprar más terreno y no podía aceptar tener ese tipo de vecinos al pie de uno de sus Resorts, que no es sólo de "mal gusto", sino además un "riesgo para los turistas".

No hay foto aquí, pero se pueden imaginar la situación.

- Tractomula: Esto es de nuevo algo que sólo pasa en países como este: De vuelta del paseo, una tractomula iba delante de nuestro bus por una carretera super angosta y con más curvas que las María del Pilar y el resto de candidatas a Miss Mundo Colombia 2004:

http://www.missmundocolombia.com/

y obviamente cada vez el conductor de ésta tenía que voltear, pitaba como un loco y seguramente hacía fuerza o le rezaba a la Vírgen del Carmen (o a su equivalente local) para que los carros que vinieran subiendo pararan justo a tiempo para que su camión alcanzara a pasar, pues él no frenaba, no señor... Esto duró como 10 mins y todos los del bus creo que estábamos pensando lo mismo, al mismo tiempo... algo va a pasar... Y pasó, pero afortunadamente la otra tractomula que venía subiendo y ésta que venía bajando alcanzaron a frenar antes de que se estrellaran. Y después de algunos minutos de maniobras de "alto Turmequé" por parte de los choferes de las mulas y del chofer de nuestro bus, pudimos pasar por entre la tractomula y la orilla de la carretera. Nuestro bus fue el único carro que pudo salir del trancón en algún tiempo, y la pericia al volante por parte del chofer le hizo ganar la simpatía y aplausos de todos los que íbamos en el bus...


 
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